Huertos urbanos. Del campo a la ciudad moderna.

En los últimos meses hemos presenciando cómo la ciudad de Sevilla ha apostado por una iniciativa innovadora, acorde con la realidad de las metrópolis actuales. En España y en otras ciudades del mundo se reconoce la desconexión que ha llegado a sufrir la sociedad actual de sus orígenes.

Convivimos en megaciudades, con un estilo de vida que ni mucho menos se asemeja al que experimentaban nuestros abuelos, y en muchos casos, nuestros propios padres. Se trata de un proceso lógico, teniendo en cuenta las consecuencias del vertiginoso desarrollo.

Sin embargo, cada vez más nos encontramos ante sociedades que demandan prácticas diferentes, capaces de transformar la ajetreada rutina de nuestras ciudades.

Esto es lo que ocurre con proyectos como Huertos Urbanos, enfocados en la actualidad para el disfrute de personas de todas las edades, una nueva manera de acercarse a la naturaleza.

Pero, ¿cuándo y cómo aparecieron estas prácticas de agricultura urbana? ¿Siempre han tenido el mismo papel?

Los expertos coinciden en que históricamente los huertos urbanos han jugado un papel fundamental de respuesta frente al colapso.

Durante la revolución industrial las ciudades crecieron para albergar la emigración de trabajadores que llegaron de las áreas rurales. Para que la vida de estos trabajadores en los suburbios fuera posible se mostró necesaria la incorporación de prácticas características de la vida en el campo.

Imagen 1A finales del siglo XIX, comienzos del XX, las principales funciones de los huertos urbanos en las ciudades europeas industriales eran la subsistencia o la estabilidad social. Se trataban de recursos llevados a cabo por asociaciones benéficas o la iglesia para alimentar a los más desfavorecidos, a la vez que permitían el control del exceso de autonomía mediante normas y condiciones, con un marcado carácter tanto político, como moral o religioso.

No es hasta este momento, cuando por primera vez en Reino Unido se crea una ley que obliga a las autoridades a proporcionar terrenos de cultivo a los obreros, por lo que comenzaron a ceder derechos, y la situación empezó a regularse para los llamados hortelanos.

Alemania se reconoce como el primer país que considera la primera asociación de huertos, concretamente en el año 1864, con el objetivo de crear espacios de juego y educación, reconociendo las demacradas condiciones de las ciudades europeas en ese momento.

Cuando tuvieron lugar las dos primeras Guerras Mundiales, la relevancia de los huertos urbanos volvió a ser significativa, debido a la dificultad de importar alimentos. Además, se identificaban como instrumentos patriotas, fomentando la colaboración de la sociedad en el mantenimiento de la economía durante la guerra. En ese momento el papel de la mujer en dichas prácticas fue fundamental.

Sin embargo, tras la II Guerra Mundial, las ciudades vuelven a desarrollar un proceso de construcción masiva que no dejaba espacio para los huertos urbanos que habían sido tan valorados durante la Guerra.

Hasta la década de los setenta no resurge esta práctica de nuevo, pero esta vez en Estados Unidos. Esta nueva aparición vuelve a relacionarse con una problemática concreta, en este caso en el contexto de crisis de la energía y recesión económica. Además, la inquietud ambiental ya empieza a aparecer con un auge considerable gracias al movimiento ecologista, publicándose en Europa los primeros artículos sobre sistemas de cultivo ecológico y orgánico.

huertos2El papel de los huertos en el presente siglo XXI responde a las preocupaciones sociales recientes relacionadas con la alimentación y la calidad ambiental dentro de las ciudades occidentales, desechando la idea de un entretenimiento exclusivo de jubilados o hippies.

 

Concretamente en España, en los años 90 se comienza, desde la administración pública, a regular y fomentar el uso de terrenos municipales para la creación de los famosos huertos que podemos encontrar en diferentes parques y zonas de ciudades como Sevilla.

Por lo tanto, la agricultura urbana no es una práctica que debamos considerar como nueva, sino que las sociedades en diferentes momentos de la historia se han visto en la obligación de recurrir a los recursos que nos ofrece la naturaleza.

El presente nos enfrenta ante retos que no se deben despreciar. La sostenibilidad de nuestro entorno tiene que ser el objetivo fundamental de las ciudades actuales, y los huertos urbanos pueden protagonizar grandes cambios que nos acerquen cada vez más a ese objetivo.

¿Cuáles son las hortalizas que podemos sembrar en enero?

Para todos aquellos que quieren aprender sobre agricultura ecológica y desean cultivar sus propios alimentos en un Huerto Urbano, tiene que saber que no se puede plantar cualquier hortaliza dependiendo de la época del año en la que nos encontremos.

En enero, uno de los meses más fríos del año, debemos buscar plantas que resistan bien el frío y los fuertes vientos.

Las hortalizas de plantel (plantas listas para realizar el trasplante al suelo) son muy reducidas:

  • Lechuga hoja de Roble
  • Lechuga Iceberg
  • Lechuga Hierro
  • Lechuga Copet
  • Cebolla Blanca

En cambio con las semillas hortícolas empezamos a abrir un amplio abanico de diferentes hortalizas.

Estas semillas de las que obtendremos planteles se deberán trasplantar a finales de invierno o principios de primavera en los huertos. Por ello es conveniente que se comience a preparar el suelo para realizar posteriormente dichos trasplantes:

  • Acelga amarilla
  • Ajos
  • Alcachofa
  • Cacahuete
  • Cilantro
  • Chirivia
  • Espárrago
  • Espinaca
  • Grelos
  • Guisante
  • Habas
  • Lentejas
  • Nabo de mesa
  • Patatas
  • Perejil
  • Rabanito
  • Remolacha
  • Zanahoria

Hortalizas que se cultivan en invierno

Programa de Dinamización de Huertos Urbanos en la Ciudad de Sevilla

El huerto urbano es un instrumento de diseño inclusivo y sostenible de Sevilla que dota de carácter e identidad al espacio público, en función de la diversidad social y cultural de las personas usuarias, y de la complejidad de los condicionantes ecológicos de su localización. Es un tipo de equipamiento público que forma parte del sistema de infraestructura verde la ciudad.

Por otro lado, contribuye a la educación ambiental y la seguridad alimentaria, mejora la calidad amtarjeton-huertos-urbanos_v2biental, y se convierte en excelente lugar de encuentro de vecinos y vecinas, al brindarles un espacio de participación en el que desarrollar sentimientos de responsabilidad y cuidado del entorno. Sin dejar a un lado sus raíces, la creación y dinamización de la red de huertos en Sevilla constituiría un impulso para el desarrollo de otros proyectos de participación, convivencia, y mejora del sentimiento de comunidad, de trabajo colectivo para la mejora del entorno ambiental de cada uno de los barrios, de fomento de hábitos sanos de ejercicio y alimentación, y de incentivo para proyectos de innovación social.

Con esta finalidad se plantea el proyecto de Dinamización de Huertos Urbanos de Sevilla, que se desarrollará en los siguientes espacios:

  •  Huertos Miraflores
  • Huertos Miraflores CENAM
  •  Huertos Alcosa (Fase I y II)
  •  Huertos Torreblanca
  •  Huertos Parque San Jerónimo
  •  Huerta San Antonio
  •  Huerto Guadaira
  • Huerto la Vega de Triana